La vi ayer y me gustó mucho. Aunque tiene fama de ser una peli morbosa y medioerótica, la verdad es que es un drama policiaco muy pesimista. Lilianna Cavani cuenta la historia de Max, un antiguo oficial de las SS, que tras la guerra vive bajo una nueva identidad, trabajando como portero de noche en un elegante hotel de Viena. Todo va bien, hasta que un día, un famoso director de orquesta se hospeda en el hotel acompañado de su mujer, una chica judía con la que el portero tuvo un affaire oscuro cuando era prisionera en un campo de concentración. Para evitar que lo delate, los amigos del portero (miembros de una organización secreta nazi), le exigen que la mate, pero, este se niega y comienza una huida desesperada hacia adelante...
Película muy amarga con un estupendo Dirk Bogarde (que borda su papel de portero ordenado, pero, atormentado) y una jovencísima Charlotte Rampling. A pesar de la diferencia de edad, los dos protagonistas tiene bastante química, y la trama funciona bien. La escena donde se encuentran por primera vez es genial, y la secuencia final, triste, pero memorable.

No hay comentarios:
Publicar un comentario