La vi ayer y, aunque no es de lo mejor de John Frankenheimer, es muchísimo mejor película de lo que parece a primera vista. Es un filme de acción ochentero, pero, Frankenheimer sabe darle su toque particular con escenas de acción muy bien resueltas (para un presupuesto medianamente bajo) y un habitual discurso político de fondo. Es la historia de un cutre policía de Los Ángeles, que se empecina, en plan cabezón, en resolver un caso de homicidio en apariencia sencillo, pero que tirando del hilo, le lleva poco a poco, hasta lo más profundo de los EEUU, a enfrentarse directamente a una de esas organizaciones racistas de extrema derecha tan bien armadas y comunes por aquellos lares…
Don Johnson, en su mejor momento, está soberbio. Se nota que el actor se esfuerza por hacer bien un papel antipático y desquiciado (hasta entonces poco común en su carrera). Hay un montón de tiros, algo de suspense y mucho humor cínico (como el escuadrón de polis negros, la escena en el despacho del psiquiatra, o cuando el agente del FBI se ríe del prota porque este no tienen dinero para comprarse un abrigo). El final, es predecible, pero la cinta deja buen sabor de boca. Recomendable, como todas las cintas de John Frankenheimer.

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