La vi ayer y es un peliculón. El que piense que todos los musicales son cursis, aquí tiene sangre y gore, esplendidas canciones y algo de humor macabro. Johnny Depp es un barbero ingles que, tras pasar injustamente muchos años en prisión, regresa a Londres otra vez buscando venganza. Con la ayuda de su afilada navaja de afeitar y una simpática repostera (Helena Bonham Carter), ira eliminado a todos los culpables. Pero, las cosas empezarán a desmadrarse...
Muy delirante, con chorros de sangre que salpican mientras los actores cantan bonitas canciones. La ambientación y la puesta en escena son impecables y tiene momentos estupendos, como las apariciones del gracioso Sacha Baron Cohen haciendo de Pirelli, un falso barbero italiano. Las escenas finales dentro del horno también molan mucho. Muy recomendable.
